La exfoliación no es solo un paso extra en tu rutina — es el hábito anti-edad más subestimado que existe. A partir de los 30, la renovación celular se ralentiza y las células muertas se acumulan, opacando la piel y frenando el colágeno. Pero no todos los exfoliantes son iguales y usarlos mal puede hacer más daño que bien. Aquí tienes la guía completa: tipos, frecuencia, rutina semanal y cómo recuperarte si ya te pasaste.